Los Fundadores

Max Liebster

 

Max Liebster

Max Liebster nació el 15 febrero de 1915 en el seno de una familia judía, en un pueblo pequeño de la región de Odenwald, en Alemania. A causa de condiciones económicas muy duras, a Bernhardt, el padre, un zapatero modesto, le costaba satisfacer las necesidades de Babette, su esposa, y de sus tres hijos, Ida, Hanna y Max.

Bernhardt, profundamente creyente, había regresado de la primera guerra mundial – donde había combatido en el frente ruso – perseguido por una cuestión seria : ¿Cómo conciliar una profunda reverencia hacia Dios y matar, a su vez, a los soldados que tenía enfrente y que creían en el mismo Dios?

 Le joven Max desarrrollo una fe fuerte similar a la de su padre y  preparó con mucha constancia su Bar Mitzvah (celebración con la que a un joven judío se le reconoce haber alcanzado la madurez de decisión, y su voluntario sometimiento a la ley y tradiciones judías).

A causa de su grave pobreza, los padres de Max decidieron enviarlo a vivir y trabajar con sus primos propietarios de una tienda de telas en la ciudad de Viernheim. El amor de Max por el trabajo bien hecho y su espíritu servicial siempre con una sonrisa, hicieron que se ganara el respeto de la clientela, cuya mayoría, no era judía. Las buenas relaciones que mantenía con todos no provocaron más que un choque aún mayor en él, el día del progrom de la « Noche de Cristal ». Contrariamente a sus primos que consiguieron huir a los Estados Unidos, Max se quedó en Alemania y fue arrestado.

Max LiebsterEl 11 septiembre 1939, algunos días después del comienzo de la guerra, se encontró encerrado secretamente en una celda, con la incapacidad de comprender que le estaba pasando. Los siguientes seis años fueron años de pruebas innimaginables, una pesadilla de viaje de un campo de concentración a otro - conocerá seis, entre ellos Auschwitz. Enfermo, agotado, Max rozó a menudo las fronteras de la muerte. Un carcelero SS nativo de su región le ayudó a veces, así como un prisionero comunista, originario de su mismo pueblo, guardia del bloque en el campo. Pero fue coincidir con los « Triangulos púrpura », los detenidos Testigos de Jehová, en los campos de Sachsenhausen, Neuengamme, Auschwitz y Buchenwald, lo que le devolvió las fuerzas físicas y la voluntad moral de sobrevivir. Ellos arriesgaron su vida en varias ocasiones para darle alimento, protección, y más importante aún, esperanza.

Max sobrevivió al infierno nazi y decidió consagrar su vida a combatir todo odio con amor y toda situación desesperante por esperanza. Es esto lo que nunca dejó de hacer, apoyado desde hace más de cincuenta años por Simone, su esposa.

 

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