Actividades internacionales

Los Triángulos púrpura en Ravensbrück

Carta de Max y Simone Liebster, leída el 28/02/2007 para la apertura de la inauguración de la exposición : « Los Triángulos Púrpura en Ravensbrück. Los Testigos de Jehová en los campos de concentración ».

 

Estamos muy contentos y es para nosotros un honor poderles saludar por escrito. Durante muchos años hemos estado muy activos como testigos oculares del Holocausto y las persecuciones, pero la edad nos impone ahora límites.

Queremos agradecer calurosamente al presidente de la fundación Arnold-Liebster, el Sr. Klages, nuestro precioso colaborador, su cooperación.

Hace más de diez años que aquí mismo, cuando hubo la proyección inaugural de un video, pudimos contar nuestro recorrido en los tiempos más oscuros de la persecución. Desde entonces, muchas voces ya se apagaron – ¿Qué pasará dentro de diez años? En consecuencia, es crucial acordar una tribuna a las voces que aún están en vida – esos testimonios son irremplazables. En esta óptica, deseamos subrayar la colaboración preciosa del Memorial de Ravensbrück y agradecérselo. Desde el advenimiento del nuevo siglo, a los procedimientos criminales del pasado  se les da cada vez menos importancia. Preservar los documentos y los relatos de los testigos oculares de aquella época releva, por consiguiente, de una importancia decisiva.

Los historiadores pueden gracias a ello  transmitir dos enseñanzas importantes a las generaciones futuras :

 La primera : cuando surge aunque solo sea un principio de intolerancia – y esto vale también en el dominio religioso – se inicia entonces una espiral de destrucción que, a causa de la debilidad de la conciencia individual o de la voluntad de ignorar la injusticia, prende amplitud y fuerza. Primero se estigmatiza, luego se excluye, seguidamente se persigue y, finalmente, se llega a justificar con sangre fría la conclusión ultima : legalizar la exterminación.

Hay una segunda enseñanza, constructiva esta vez,  que se puede extraer de estos acontecimientos. Existe una salida, una vía noble para salir de la espiral : es la resistencia de la conciencia. Durante ese periodo de tinieblas, constatamos que ciertos hombres respetaban contra viento y marea, la dignidad y los derechos de los demás humanos, incluso de los prisioneros. Fue el caso del grupo de los Testigos de Jehová estigmatizado por un triángulo púrpura. Su fidelidad a Dios y su conciencia educada por los principios cristianos les daban una fuerza de resistencia completamente remarcable. Su arma fue un NO inquebrantable.

No al culto a la personalidad.
No a la intolerancia.
No a la violencia, a la participación al esfuerzo de la guerra y a la guerra.

Su fidelidad les valió ser deportados a los campos de concentración y las prisiones donde siguieron diciendo « no », y lo pagaron a veces con su vida.

La voz de aquellos Testigos prueba con fuerza que los valores cristianos pueden vencer la peor abominación.

Esperamos que estas dos enseñanzas puedan ayudar a muchos a no abandonar jamás la lucha por la paz y el amor al prójimo.

Max Liebster y Simone Arnold Liebster

Aix Les Bains, Febrero 2007

 

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